INTERACCIÓNES II
13 Luglio 1997
sin titulo
Si me quedo en silencio
quiero,
desde dendro,
seguir gritando
que te encontré
para siempre.
Abril/96
Cuento enviado de María José Autor: Mamerto Menapace Morir en la pavada
Una vez un catamarqueño que andaba
repechando la cordillera, encontró entre las rocas de las
cumbres un pequeño huevo. Era demasiado grande para ser de
gallina. Además hubiera sido difícil que este animal llegara
hasta allá para depositarlo. Y resultaba demasiado chico para
ser de avestruz.
No sabiendo lo que era decidió llevárselo. Cuando llegó a su
casa, se lo entregó a la patrona, que justamente tenía una pava
empollando una nidada de huevos recién colocados. Viendo que mas
o menos era del tamaño de los otros, fue y lo colocó también a
este debajo de la pava clueca.
Dio la casualidad que para cuando empezaron a romper los
cascarones los pavitos, también lo hizo el pichón que se
empollaba en el huevo traído de las cumbres. Y aunque resultó
un animalìto no del todo igual, no desentonaba demasiado del
resto de la nidada. Y sin embargo se trataba de un pichón de
cóndor. Si señor, de cóndor, como usted oye. Aunque había
nacido al calor de la pava clueca, la vida le venía de otra
fuente.
Como no tenía de donde aprender otra cosa, el bichito imitó lo
que veía hacer. Piaba como los otros pavitos y seguía a la pava
grande en busca de gusanitos, semillas y desperdicios. Escarbaba
la tierra, y a los saltos trataba de arrancar las frutitas
maduras del tutía. Vivía en el gallinero y le tenìa miedo a
los cuzcos lanudos que muchas veces venían a disputarle lo que
la patrona tiraba en el patio de atrás, después de la comida.
De noche se subía a las ramas del algarrobo por miedo de las
comadrejas y otras alimañas. Vivía totalmente en la pavada
haciendo lo que veía hacer a los demás.
A veces se sentía un poco extraño. Sobre todo cuando tenìa
oportunidad de estar a solas. Pero no era frecuente que lo
dejaran solo. El pavo no aguanta la soledad, ni soporta que otros
se dediquen a ella. Es bicho de andar siempre en bandada sacando
pecho para impresionar, abriendo la cola y arrastrando el ala.
Cualquier cosa que los impresione, es inmediatamente respondida
con una sonora burla. Cosa muy tìpica de estos pajarones que a
pesar de ser grandes, no vuelan.
Un mediodía de cielo claro y nubes blancas allá en las alturas,
nuestro animalito quedó sorprendido al ver unas extrañas aves
que planeaban majestuosas, casi sin mover las alas. Sintió como
un sacudón en lo profundo de su ser. Algo así como un llamado
viejo que quería despertarlo en lo Intimo de sus fibras. Sus
ojos acostumbrados a mirar siempre el suelo en busca de comida,
no lograban distinguir lo que sucedía en las alturas. Pero su
corazón despertó a una nostalgia poderosa. Y él, porque no
volaba asì? El corazón le latió apresurado y ansioso.
Pero en ese momento se le acercó una pava preguntándole lo que
estaba haciendo. Se rió de él cuando sintió su confidencia. Le
dijo que era un romántico, y que se dejara de tonterías. Ellos
estaban en otra cosa. Tenía que ser realista y acompañarla a un
lugar en donde había encontrado mucha frutita madura y todo tipo
de gusanos.
Desorientado el pobre animalito se dejó sacar de su embrujo y
siguió a su compañera que lo devolvió a la pavada. Retomó su
vida normal, siempre atormentado por una profunda insatisfacción
interior que lo hacía sentir extraño.
Nunca descubrió su verdadera identidad de cóndor. Y llegado a
viejo, un día murió. Sí, lamentablemente murió en la pavada
como había vivido. Y pensar que había nacido para las cumbres!
Gota de felicidad: El deseo de cada uno de nosotros es de volar,
pero a uno nacido para las cumbres no es fácil verlas solamente.
Pero tal vez, así es la vida!
14/3/97
"Rafael G. Hernández M."- Colombia
Saludos desde Colombia. Te envío uno de mis poemas del Libro "Quédate"
publicado en 1995, el próximo sale este año y se llama
"Sentir en Silencio".
Acércate
a este misterio
que
es
el hallazgo de
la propia voz.
Acércate
desde
tu sordera
y tu ceguera,
desde
tu incapacidad
de tocar y sentir y gustar,
sólo así
obrará
el poder
interior
y
comprenderás
la riqueza
que habías dejado escondida
a tus espaldas
Sept. 19/95
Autor
Rafael G. Hernández M.
E-mail pgrupo@epm.net.co
Hola de nuevo desde Colombia
"Rafael G. Hernández M."
He visitado todas sus páginas y me parecía estar habitando la casa de mis sueños. No sabía por donde caminar porque cada rincón de la estancia me era cercano al alma y agitaba mi corazón. Gracias por estas huellas de luz para quiénes estamos buscando cercanía con el fuego para aprender a ver hacia dentro y hacia afuera... con los ojos del amor.
Me permito enviarle otro de mis poemas :
Deja salir
el perfume de amor
que guardas
en tu alma
y este
se elevará
hacia lo alto
como
la mejor
ofrenda
que haces a la vida
Sept 19/95
Autor
Rafael G. Hernández M.
E-mail pgrupo@epm.net.co
--------------------
16/3/97
TE ENVIO EL TESTIMONIO DE UN PARTICIPANTE EN UN
PROGRAMA DE GRUPO LLAMADO
SER EN EL MUNDO QUE REALIZAMOS PARA UNA
EMPRESA Y QUE ESCRIBIERA ÉSTE COMO
RECORDATORIO DEL PROCESO PERMANENTE
QUE ES CRECER ... DICE :
SER EN EL MUNDO
AUN, CUANDO TU PIENSES, CREAS Y ESTÉS
SEGURO, QUE YA HAS CAMINADO SUFICIENTE POR
LOS SENDEROS DE CRECIMIENTO PERSONAL
Y ESPIRITUAL.
YO TE INVITARE A REFLEXIONAR.
AUN CUANDO TU ESTÉS CONVENCIDO DE QUE
"SER EN EL MUNDO", FUE
YA UN PROCESO CONCLUIDO, Y QUE SUS VIVENCIAS
YA BRILLARON SU LUZ Y ENERGIA SUFICIENTE EN
TU ALMA, COMO SER EN ARMONIA.
YO TE INVITARE A REFLEXIONAR.....
QUE SER EN EL MUNDO ES UNA MARAVILLOSA
VIVENCIA, DE TRASCENDENCIA, DONDE CADA
MOMENTO QUE VIVES, ES TU REGALO,
IRREPETIBLEMENTE MAGICO, PORQUE TU ERES
EL DUEÑO DE EL.
TU HACES DE ESTA CONVIVENCIA, TU EXPERIENCIA
Y ORGULLO DE CRECER POR TI MISMO, APOYADO
EN TU GRUPO DE SERES EN EL MUNDO.
SE BIENVENIDO SIEMPRE... TE ESTABAMOS
ESPERANDO PARA CONTINUAR
EL ASCENSO....
Autor Sergio Cuartas
Finalmente te envío dos de mis poemas del libro
"REFUGIOS DEL ALMA"
Ahora que escuché al viento
entendí la fragilidad
de mis palabras
y lo rápido que pierden su fuerza
en medio de este espacio.
Cuando el viento cantaba
lo hacía en suaves arrullos
de fácil y liviana melodía;
cuando hablaba
no había que hacer esfuerzo alguno
para escucharlo
porque su tono
se ajustaba al oído de quien le atendía;
Y cuando estaba en silencio
quedaba el eco
de su lenguaje
visitando mi alma.
Sept. 12/96
Eres como huella en la arena;
si mantengo mi paso
cual movimiento de simple inercia
desaparece rápidamente,
sólo dejas rastros en mis memorias;
si camino uniformemente
ya sea lento, ya sea rápido,
gritando o en silencio,
entonces siempre estas ahí
Y puedo verte y sentirte
en mis profundidades.
Así eres, mi luz.
Sept 18/96
Carta enviada al libro de invitados
Son gotas de alegría bañadas en luz que se vuelven visibles cuando se leen con los ojos del corazón y se traducen en el lenguaje del amor. Así son las notas de esta página; verbos y sustantivos que provienen como cantos e himnos del alma de sus creadores mostrándonos un poco sus profundidades y contagiándonos con su deseo de volar !!!
Gracias Rafael G. Hernández M.
E-mail pgrupo@epm.net.co
17/3/97 Envio de Roman Mazzilli - Argentina Un pequeño texto del escritor peruano Julio Ramon Ribeyro.
Distancia: A doscientos metros no podemos
saber si una mujer es bella.
A unos centímetros todas son iguales.
La percepción de la belleza necesita cierto margen espacial, que
varia no solo de acuerdo al observador, sino también de acuerdo
al objeto observado. Entre nosotros decimos sobre algunas
mujeres, utilizando una expresión ya convenida, 'tiene buen
lejos', pues a cierta distancia parecia guapa, pero apenas se
acercaba no lo era. Otras en cambio tienen 'buen cerca', pero al
alejarse notamos que son desproporcionadas o flacas o con las
piernas torcidas. =
Que distancia debe servirnos de patrono para dar un veredicto
estético sobre una persona? Un amigo, a quien hice esta
consulta, me repondiò: 'La distancia de la conversación'.
Enviado por Roman Mazzilli
<rmazzilli@interlink.com.ar>
17/3/97 Envio de CARLOS RODRIGUEZ - Uruguay Un breve cuento de una escritora uruguaya - Andrea Blanque - EL CAPITAN Y LA SIRENA
Había una vez un marino que comandaba un dorado navío con blancas
velas
desplegadas como alas de pájaro, y mástiles altivos desde donde se
divisaba la vastedad del mar. Muchas historias se contaban de el. Se
sabia que antes de hacerse a la mar, Había peregrinado de corte en corte
y de reino en reino. Suponían los tripulantes del velero que su capitan
Había sido bufón. En efecto, nunca los marineros habían tratado con un
superior tan dado a la risa, al arte de hacer burlas y a la sagacidad
ingeniosa y festiva. Decíase que, mucho tiempo atrás, había recorrido
las ferias de los pueblos vendiendo baratijas, y que así había adquirido
en las plazas y en las gentes el don de hacer reír. Murmuràbase también
que los reyes se disputaban sus bromas y que no había senior poderoso que
no hubiese querido tener al menos por una noche el aire de aquel hombre
singular que traía a los palacios la alegría. En mas de una oportunidad
algún padre temeroso había contratado al itinerante bufón para que curase
de tristeza a su adorada hija. No había princesa que no abriera los
labios antes los gestos llenos de gracia de nuestro marino. Contaban,
también, aunque nadie lo sabia con acierto, que aquel bufón, harto de
servir a los señores poderosos y aburridos, había decidido un día hacerse
a la mar con la considerable fortuna lograda tras tantos anios de
aristocrática carcajadas.
Así, pues, el velero avanzaba por tropicales islas, y por costas desde
donde se divisaban lucientes cúpulas, y por ríos de color viscoso que
ocultaban tigres en su ribera, y por densas zonas de humedad y de
mosquitos y de pirañas, pero entre la tripulación el animo era alegre y
bien dispuesto, porque su capitana era un hombre para quien la vida era
un juego y la muerte un fantasma ridículo y lejano.
En las noches, cuando todas las estrellas brillaban incansablemente allí
arriba y el calor hacia insoportable a los hombres del navío el sueño
en las bodegas, el capitán solía permanecer hasta muy tarde contando
historias a sus marineros. Ellos escuchaban en circulo observando con
embeleso a su capitán, y eran de algún modo el largo reflejo de las
plazas y palacios que habrían sido también con el alguna vez felices.
Una noche, cuando todos se hallaban pendientes de las burlas del
marino, y en lo oscuro se expandían largamente las risas de aquellos
pechos fornidos, el vigía divisò con extrañeza un brillo que en las
negras agua lucia al costado del navío. Pensando en la huella de un
tesoro, o en el resto de un barco perdido, bajo el vigía de su puesto
mientras, ignorantes de todo, continuaban riendo sus camaradas.
Asomado el vigía a la borda, diviso una extraña y larga cola que
supuso de un pez inalcanzable y único. Codicioso, echo prestamente una
red, y con ágiles aparejos, pronto pudo elevar el misterioso animal a la
altura de la borda. El capitán, sumido en una regocijante historia, no
había observado las maniobras. Pero debiò interrumpir su relato, en
medio de las risas, cuando diviso en brazos del vigía el cuerpo húmedo
de una sirena.
Nadie rio de allí en mas.
El capitán, con los ojos muy abiertos, ordeno al vigía dejarla allí,
a los pies de todos. Por unos instantes todos guardaron silencio. El
capitán, alelado, se inclino sobre el rostro de la sirena. Iba a
preguntarle:
-Me entiendes, extraña criatura?
Pero ella se anticipo:
- He venido siguiendo el navío, capitán, desde hace largas noches.
Porque a mi también me has regalado la risa.
Todos festejaron con agrado la sorpresa, y el capitán mando colocar en
su camarote una tina llena de agua para depositar a la sirena. Aquella
noche y muchas otras, el capitán, tras las largas platicas con sus
marineros, se encaminaba hacia su recinto y allí a la luz de una vela
veía reír a la sirena que lo observaba con ojos brillantes. Nunca había
visto el marino entre su publico una sonrisa tan ancha y tan gustosa
como la de aquel ser salido de las profundidades.
Aquella extraña cola estimulaba el ingenio del ex-bufón, y las
carcajadas de la sirena lo sumìan en un vértigo desde donde creaba y
creaba mas y mas alocadas historias y explosivos disparates.
Una noche, en la que el arte del capitán estaba particularmente agudo,
lloro la sirena de alegría. Casi sin aire, el capitán se inclino sobre
ella, y así permanecieron largos instantes jadeantes hasta que se
desvaneciò la risa. El capitán supo descubrir entonces un temblor oscuro
en la sirena, que la recorría desde el cuello hasta el final del vientre
y que se perdía en aquella violácea y escamada cola.
Ya sin risas, el capitán sumergió sus labios en los hombros de la
sirena y besò la sonrisa que por aquella vez permanecia silenciosa, y se
introdujo sudoroso en la estrecha tina sintiendo gemir a la sirena y
vibrar dentro de sus escamas. El capitán, tan afecto a las burlas, miro
sin embargo con pena los ojos brillantes que lo observaban mudos y dijo
muy por lo bajo:
- Por que seras una sirena !
Ella, enredados cabellos y brazos al torso del capitán, le contesto:
- Toda sirena es infeliz. Pero tu me has traído la risa.
El capitán no respondiò y permaneciò con la cabeza apoyada entre los
senos de ella durante largo rato. Ella insistiò:
- No se puede ser feliz y sirena al mismo tiempo. Una de las dos cosas
debe acabar.
- Como es posible ? pregunto el capitán, confundido.
- Una vez -contestò la sirena- en una piedra, en el fondo del mar,
halle grabado lo siguiente:
-Si hay un hombre capaz de hacer feliz a una
sirena, este hombre podra transformarla en mujer. Para ello, deberá tomar
un puñal y clavarlo en el centro de su cola cuando ella esboce una
sonrisa. La sonrisa que es amada nunca sera destruida-.
El capitán, oyó las palabras de la sirena con asombro y temor. Miro
aquella cola consistente y aquel cuerpo que se extendía compacto bajo el
agua. Guardo silencio.
El capitán y la sirena no volvieron a hablar del asunto, y el
continuaba contàndole historias cada noche hasta hacerla llorar de tanto
reír.
El tiempo pasaba y el navío se deslizaba por mares y por puertos. El
capitán conseguía frutos tropicales y alimentaba a la sirena con
pequeños trozos que ella mordía, para luego lamer los largos dulces
dedos del capitán que le ofrecìan el alimento. Atravesaban vastedades y
paises.
Un día, bajò el marino a su camarote sudoroso y agotado por una
calurosa jornada. El mar aquel día había permanecido agitado y toda la
tripulación temía una tormenta. Recostado en su lecho el capitan observò
a su sirena. Parecìa dormida y mas oscura que nunca. Mas negro su pelo,
mas espesas sus cejas, mas gruesos sus labios. De pronto la sirena abriò
los ojos y los posò, oscurìsimos, en las pupilas del capitán. No
parpadeo al pronunciar estas palabras:
- Mira lo que tengo aquí.
El capitán pudo observar entre las manos de la sirena un puñal que
relucía emergiendo del agua.
- Donde lo has conseguido ? -preguntò el.
- Se lo he quitado al marinero que limpia tu cámara.
- Yo soy un hombre que juega con la risa. Nada tengo que ver con
puñales.
- Pero si tienes que ver con la vida. Ven aquí.
Se acercò el capitán a la sirena y observò no muy convencido el puñal
que le ofrecìa la sirena. Recordaba la leyenda de la piedra: sabìa que
primero debía hacerla reír y luego hundir en ella aquel objeto y así
ella quedarìa convertida en mujer. Medito el capitán largamente. Repaso
todos sus anios de bufón en cortes y palacios. Recordò los rostros
alborozados en las plazas. La alegría de los aldeanos. La risa de las
princesas. Inexplicablemente ninguna de sus festejadas burlas acudìa a
el. La sirena lo miraba expectante. Pasaban los instantes y el pareciò
haber olvidado su don tan largamente aplaudido. Los labios de la sirena
seguían sin desplegarse. No aparecìan sus blancos dientes ni su ancha
sonrisa. El capitán bajo la cabeza, con pesadumbre.
Aquella noche, no rieron el capitán y la sirena.
Y vino la tormenta. Durante largas horas el viento azoto al navío y
muchos marineros valerosos temblaron sin embargo ante el furor de las
aguas.
A la mañana siguiente, el capitán, ordeno a los marineros echar al mar
la sirena. Todos escucharon el chapoteo de su cuerpo en la superficie, Y
el barco se alejo.
El capitán, propuso, aquella noche, a sus hombres, que fuesen ellos
quiénes contaran las historias. Los escucho con atención a la luz de la
luna.
enviado por CARLOS RODRIGUEZ
<mintauro@adinet.com.uy>
20/3/97 envio de Javier Castelo- España "Razón de amor" de Pedro Salinas, sacado de un libro de Arminda Aberastury. "Nuestro primer hallazgo es el nacer. "Si se nace "con los ojos cerrados, y los puños "rabiosamente voluntarios, es "por que siempre se nace de quererlo" "Mundo de lo prometido "agua "Todo es posible en el agua" Enviado por Javier Castelo Berastegui
<javier.castelo@mad.servicom.es>
20/3/97 Envio de Selva Acuña- Argentina Ella danza sola en la secreta luz danza sola en la cerrada noche sus pies brotan de los zapatos como pequeños pájaros ella danza sola porque ha olvidado sus mascaras de cenizas de fuego de hielo danza el silencio el sonoro silencio del mundo Autor Selva Acuña Enviado por Selva Acuña
<selva@abaconet.com.ar>
21/3/97 Envio de Alberto Montenegro <agmonte@internet.siscotel.com> MI ROSTRO Mi rostro cae como tu corazón tu corazón que cae bajo la lluvia gris de este otoño, una lluvia de pájaros grises que sube de mi rostro como el otoño sube hasta tu corazón, He recorrido calles, rostros, puertos, antes de recorrer tu corazón de otoño como un pájaro gris las calles de la lluvia, tu corazón va solo como un puerto del que todas las lluvias han partido menos ese pájaro gris parecido al otoño construyendo mi rostro para tu corazón. Autor Juan Gelman Enviado por Alberto Montenegro
<agmonte@internet.siscotel.com>
Envio de Oscar Fiorio <fiorio@tucbbs.com.ar> Un poema visto a la entrada de un instituto que atiende a niños autistas. En vano llega tu imagen a mi encuentro y no me entra donde estoy quien solo la muestra Tu volviendote hacia mi solo encuentras En la pared de mi mirada tu sombra soniada. Soy ese desdichado comparable a los espejos Que pueden reflejar pero no pueden ver Como ellos mi ojo esta vacio y como ellos habitado Por esa ausencia tuya que lo deja cegado Enviado por Oscar Fiorio
<fiorio@tucbbs.com.ar>
INTERACCIÓNES I
HACED QUE LA POESIA QUE OS
GUSTA NO SEA SOLO VUESTRA
En la niebla, al sol, bajo la
lluvia; en tren, en avión, en el
metro, donad una poesía.
Si habéis una poesía que os gusta, que sea vuestra, mía, o de
otros, escribidla, fotocopiadla, imprimidla en una cartulina y
regaladla a quien está sentado al lado vuestro o a quien pasa
cerca de vosotros. Seréis menos solas/solos "y el otro, la
otra,
los otros os sonreirán en las esquinas de las calles".
POESIA AL SOL
POESIA SOBRE LA PIEL
Si queréis poesía al sol, escribid una, y/o leed una,
vuestra
o de los otros.
Si deseáis una poesía sobre la piel, podéis hacerosla tatuare,
real
o simbólicamente, siguiendo la moda actual y la tradición
cultural
japonesa, o también escoger una poesía entre las vuestras,
entre
las mías, o de los otros; en la vuestra o en otras lenguas y
pedirme
como puede ser impresa sobre una camiseta blanca, para vestir
como
mensaje para vosotros y para los demás.
INTERACCIÓNES
CUENTOS
Un cuentito...
enviado por Carlos Torta - Argentina
-No puedes hacer algo con respecto a ese reloj, Maestro? -alguien
le preguntó.
-Que?
-Bueno, nunca está bien. Cualquier cosa que hicieras sería
una mejora al
respecto.
El Maestro lo golpeó con un martillo. Y el reloj se detuvo.
-Tienes razón, sabes?- dijo -. Esto realmente constituye una
mejora.
-Yo no quise decir literalmente cualquier cosa. Cómo puede estar
mejor ahora
que antes?
-Bueno, verás, antes de que yo lo detuviera nunca estaba
correcto.
Ahora
está correcto dos veces al día, no es verdad?
De "Sutilezas del inimitable maestro Nasrudin", de
Idries Shah.
Gota de felicidad: No siempre se puede estar contentos, tal vez
necesita
también
contentarse,pero es importante que no sean muchas las veces . T.
Esta historia está tomada del libro de
Mony Elkaim 'Si me amas,
no me
ames'
Una historia de Jha
Jha, personaje muy conocido de las historias marroquíes, se
dirigio',
un
viernes, a la mezquita. Ese día, los fieles lo instaron a tomar
la
palabra y dirigirse a ellos. Después de haber intentado durante
largo
rato sustraerse a su espera, Jha terminó por preguntarles:
'Sabéis
lo
que os voy a contar?' Al responder la asistencia por la negativa,
les
dijo: 'Como puedo hablaros de lo que ignorais?'
El viernes siguiente, los fieles convinieron lo que responderían
si Jha
tratara de nuevo de evitar dirigirse a ellos. Después de que
este
les
hubiese preguntado una vez mas: 'Sabéis lo que os diré?',
argüyeron en
coro: 'Si, lo sabemos". Jha replico: 'Pero entonces, de que
sirve
que os
lo diga?', y fue a sentarse tranquilamente entre la asistencia.
El tercer viernes, la asamblea creyó al fin haber encontrado la
replica
que les permitiria saber lo que Jha podía tener que decirles. A
la
pregunta reiterada: 'Sabéis lo que os voy a decir?', una mitad
de
los
oyentes respondio 'No', y la otra mitad exclamo: 'Si'. Jha les
dijo
entonces: 'Que aquellos que saben lo digan a los que no saben...'
Gota de felicidad: La risa promueve buen sangre.
Lo que parece lógico no siempre lo es. T.
Enviado por Roman Mazzilli- Argentina
rmazzilli@interlink.com.ar
UN CUENTO (lamentablemente resumido)
de Jorge Luis Borges.
"El acercamiento a Almotasim" publicado
bajo el titulo de "Dos Notas" en el libro
"Historia de la
eternidad".
"Su protagonista visible -no se nos dice nunca su
nombre- es estudiante
de derecho en Bombay. Blasfematoriamente descree de la fe de sus
padres
.... se halla en el centro de un tumulto civil entre musulmanes e
hindús ... Atónito, el estudiante librepensador entra en
el motín.
Huye ... atraviesa dos vías ferroviarias, o dos veces la misma
vía...
Se topa con un ladrón ... Imposible trazar las peripecias. Hay
una
vertiginosa sucesión de dramatis personae ... y una
peregrinación
que
comprende la vasta geografía del Indostán ... cae entre gente
de la
clase mas vil y se acomoda a ellos, en una especie de certamen de
infamias. De golpe -con el milagroso espanto de Robinson ante la
huella
de un pie humano en la arena- percibe alguna mitigación de la
infamia:
una ternura, una exaltación, un silencio, en uno de los hombres
mas
aborrecibles. 'Fue como si hubiera terciado en el dialogo un
interlocutor mas complejo.' Sabe que el hombre vil que esta
conversando
con el es incapaz de ese momento de decoro; de ahí postula que
este
ha
reflejado a un amigo, o amigo o amigo de un amigo. Repensando el
problema, llega a una convicción misteriosa: 'En algún punto
de la
tierra hay un hombre de quien procede esa claridad; en algún
punto
de
la tierra esta el hombre que es igual a esa claridad. El
estudiante
resuelve dedicar su vida a encontrarlo."
Gota de felicidad:
Tal vez es importante que cada uno de nosotros sea
siempre en
busca de si mismo y no solo en si mismo, pero también en los otros.
- Ir en busca de claridad y encontrarla un poquito en todos significa ser
el
alquimista que halla un poco de oro en cada hombre y en cada cosa que el
encuentra. T.
El texto está tomado de un libro de
Claudio Naranjo:"La única
búsqueda. (Edit. Sirio).
EL LOCO de Kahlil Gibran:
Reinaba una vez en la lejana ciudad de Wirani un rey que era
poderoso y
sabio. Y era temido por su poder y amado por su sabiduría.
En el centro de aquella ciudad había un pozo de agua fresca y
cristalina del que bebian todos sus habitantes incluso el rey y
sus
cortesanos, ya que no había otro.
Una noche, cuando todos dormían, entro una bruja en la ciudad y
derramó
siete gotas de un liquido extraño en el pozo y dijo: 'Desde
ahora
el
que beba de esta agua se volverá loco'.
A la mañana siguiente todos los habitantes, excepto el rey y su
chambelán bebieron del pozo y se volvieron locos, tal como lo
había
pronosticado la bruja.
Y durante aquel día la gente en las callejuelas y en los
mercados
no
dejaban de susurrarse mutuamente: 'El rey esta loco. Nuestro rey
y su
chambelán han perdido la razón. Sin duda no podemos ser
gobernados
por
un rey loco.Debemos destronarle'.
Aquella noche el rey ordenó que se llenase una copa de oro con
agua
del
pozo y cuando se la trajeron bebió y se la ofreciò a su
chambelán
para
que bebiese.
Y hubo un gran regocijo en aquella ciudad de Wirani, porqué su
rey
y su
chambelán habían recobrado el juicio.
Gota de felicidad:No siempre se debe temer el juicio de los otros y también
necesita ser prudentes cuando nos permitimos de juzgarlos. T.
Texto enviado por Carlos Rodríguez-
Uruguay
CHUANG CHOU Y LA MARIPOSA
En el Capitulo II del libro de Cuang Tzu, se lee:
Mientras estamos soniando no sabemos que estamos soniando,
solo después
de despertar sabemos que estuvimos soñando.También solo
después
de
un gran despertar vamos a poder saber si ha sido un gran sueño.
Anoche Chuang Chou sonió que era una mariposa, una mariposa
revoloteando por los alrededores , consciente de si misma y
haciendo lo
que se le antojaba, no sabia nada de Chou. Repentinamente
despertó
y se
sorprendió de ser nuevamente Chou. Pero ahora no está seguro
si Chou
sonió que era una mariposa o si la mariposa estaba soñando
que era
Chou.
Gotas de felicidad:
Jugar con la "realidad" de los sueños
y con los "sueños"
de la
realidad.
- Permitir al día de jugar con la noche y a la noche de jugar con
el día. T
Enviado por Carlos Rodriguez
CANCIONES
CONTAMINAME
Cuentame el cuento del árbol dátil
de los desiertos, de las mezquitas de tus abuelos
Dame los ritmos de los darbukas
y los secretos que hay en los libros que yo no leo...
Contaminame pero no con el humo que asfixia el aire
ven, pero si con tus ojos y con tus bailes
ven, pero no con la rabia y los malos sueños
ven, pero si con los labios que anuncian besos...
Contaminame, mezclate conmigo
que bajo mi rama tendrás abrigo.
cuentame el cuento de las cadenas
que te trajeron, de los tratados y los viajeros
dame los ritmos de los tambores
y los voceros del barrio antiguos y del barrio nuevo...
contaminame pero no con el humo que asfixia el aire
ven, pero si con tus ojos y con tus bailes
ven, pero no con la rabia y los malos sueños
ven, pero si con los labios que anuncian besos...
Contaminame, mezclate conmigo
que bajo mi rama tendrás abrigo.
Cuéntame el cuento de los que nunca se descubrieron
del rio verde y los boleros
Dame los ritmos de los buzukis, los ojos negros
la danza inquieta del hechicero.
Contaminame pero no con el humo que asfixia el aire
ven, pero si con tus ojos y con tus bailes
ven, pero no con la rabia y los malos sueños
ven, pero si con los labios que anuncian besos...
Contaminame, mezclate conmigo
que bajo mi rama tendrás abrigo.
Gotas de felicidad:
Que el otro/ la otra puedan tener abrigo bajo mi rama
- Dejamonos contaminar con los ojos, con los bailes, y con los labios que
anuncian
besos...
Canción cantada de ordinario por Ana
Belen e Victor Manuel
y enviada por Roman Mazzilli - Argentina
HACED QUE LA POESIA QUE OS GUSTA NO SEA
SOLO VUESTRA
En la niebla, al sol, bajo la lluvia; en tren,
en avión,
en el
metro, donad una poesía.
Si habéis una poesía que os gusta, que sea vuestra, mía,
o de
otros, escribidla, fotocopiadla, imprimidla en una cartulina y
regaladla a quien está sentado al lado vuestro o a quien pasa
cerca de vosotros. Seréis menos solas/solos "y el otro, la
otra,
los otros os sonreirán en las esquinas de las calles".
POESIA AL SOL
POESIA SOBRE LA PIEL
Si queréis poesía al sol, escribid una, y/o leed una, vuestra
o de los otros.
Si deseáis una poesía sobre la piel, podéis hacerosla
tatuare, real
o simbólicamente, siguiendo la moda actual y la tradición
cultural
japonesa, o también escoger una poesía entre las vuestras,
entre
las mías, o de los otros; en la vuestra o en otras lenguas y pedirme
como puede ser impresa sobre una camiseta blanca, para vestir como
mensaje para vosotros y para los demás.